Mar se curtió en operaciones aeroportuarias, coordinando equipos de más de 30 personas y asegurando que cada vuelo saliera a tiempo. Como mujer joven en un entorno dominado por hombres, ganó confianza a través de disciplina, responsabilidad y consistencia, y nunca la defraudó.
Paralelamente, Mar jugó 15 años de baloncesto competitivo, liderando equipos y adaptándose a múltiples posiciones. El deporte formó su filosofía central: confiar en el equipo, alinear a todos hacia una visión compartida y entender que el flujo importa tanto como la disciplina.
Hoy tiene una licenciatura en nutrición y certificaciones en diseño, negocios y yoga. Para Mar, el lujo no es exceso. El verdadero lujo vive en la claridad, la alineación y los equipos que se mueven como uno. Su propósito es simple: crear espacios de alegría, amor y relajación, y ofrecer a las parejas el raro regalo de sentirse genuinamente sostenidas.

